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Messi, la figura de Argentina

Honduras no era oposición. La incógnita era saber cuántos goles le haría la Argentina. Fueron tres, pero más importante que la cantidad fue el método. Y los protagonistas. Uno, omnipresente: Lionel Messi. Y en todas las jugadas (y en muchas otras) el estilo de la selección argentina: siempre el pase, nunca el pelotazo; las triangulaciones antes que la búsqueda directa del 9. Los centroamericanos opusieron músculo durante todo el encuentro. Pegaron muchísimo más de lo que jugaron. La Argentina de los Lioneles casi entra en ese juego más propio de un amistoso de otra época. Pero después de un par de encontronazos, aprendió la lección. Volvió a lo suyo y no hubo equivalencias.

Si el primer tiempo fue de Alejandro “Papu” Gómez y sus diagonales por la banda izquierda, el segundo fue de Thiago Almada y Enzo Fernández, quien bien pudo haber convertido en su debut absoluto con un remate de larga distancia. Todos ellos aprobaron y se van de Miami a Nueva Jersey con una flechita para arriba. A Gerónimo Rulli, titular en el arco por Dibu Martínez, casi no lo exigieron. Jugó mucho más con el pie que con la mano. Y Messi se jugó todo: dos pases deliciosos como un 10. Un penal convertido. Un gol de 9. Otro partido completo.