Investigadores han descubierto restos fósiles totalmente mineralizados de un cetáceo en Playa Majagual. El hallazgo incluye 11 vértebras visibles y fragmentos de cráneo, que podrían corresponder a un ballenato primitivo que vivió hace millones de años.
Según los especialistas, el animal quedó varado y fue cubierto por lava volcánica, lo que permitió su preservación. Los primeros estudios sugieren que estos restos podrían pertenecer al periodo Cretácico (145–66 millones de años), lo que los situaría entre los cetáceos más antiguos registrados en Centroamérica.
El fósil se encuentra en la Formación Brito, un conjunto de rocas muy antiguas del suroeste de Nicaragua, formadas cuando la zona estaba cubierta por mar. Estas rocas han conservado restos marinos y sedimentos que permiten determinar la edad del fósil y reconstruir el ambiente prehistórico donde vivió este cetáceo.
Los expertos destacan que la preservación excepcional del fósil ofrece información valiosa sobre la anatomía y evolución de los primeros mamíferos marinos de la región, y podría convertirse en un referente para futuros estudios paleontológicos en Nicaragua.