Los jóvenes Andy Pagés con los Dodgers de Los Angeles y Luis Robert con los Mets de Nueva York están demostrándole al mundo beisbolero tres cosas: el talento natural del pelotero cubano, el número de jugadores que tendría la isla actualmente en Grandes Ligas y la cantidad inmensa de ellos que hubieran actuado en este torneo si las puertas hubieran estado abiertas de par en par y no cerradas, por culpa de un dictador que se le ocurrió en 1961 eliminar la pelota profesional cuando era en ese momento la segunda potencia del mundo, solo por detrás de Estados Unidos.
Hoy vamos a mencionar a Pagés y Robert. Aunque también podríamos hacerlo de Yordan Álvarez que suma antes seis jonrones, promedia .360 (50-18), con 14 carreras impulsadas, con embasamiento de .515 y un OPS de 1.315 en 15 juegos con su equipo, así como Yandy Díaz, Randy Arozarena y Aroldis Chapman por mencionar a cuatro que están en la élite del béisbol de Grandes Ligas.
Pagés, nacido el 8 de diciembre del 2000 en el pueblo de Mantua, en Pinar del Río, en su tercera temporada con los Dodgers marcha de líder hasta los juegos del sábado en promedio de bateo con .442 (52-23), imparables (23), carreras impulsadas (17), slugging (.750), embasamiento (.482), OPS (1.232), total de bases (40) y promedio ofensivo por bola puesta en juego (.563); siendo tercero en jonrones (4) y cuarto en extrabases (8).